La
Dietoterapia es la técnica que se basa en la prevención y curación de las
enfermedades a través de los alimentos que ingerimos o aquellos que dejamos de ingerir porque son perjudiciales. La incidencia de estos alimentos busca actuar directamente sobre la causa real del problema (los síntomas nos dan pistas para llegar a la causa real del problema y tratarlo de raíz, pero se tratan colateralmente), para conseguir un cambio profundo en la salud del paciente y que la enfermedad no retorne o se sepa frenar a tiempo.
Por ejemplo, podríamos tener una serie de síntomas cómo podría ser mal aliento, malas digestiones, sensaciones de vómito, dolor de estómago, etc. que definen un marco de una patología concreta, por ejemplo, la contaminación a causa de la bacteria H.Pilori, que se traslada al estómago cuando su sitio habitual es el intestino delgado. Pero... ¿Y la causa real de que no seamos capaces de mantener a esta bacteria en su sitio de origen? Quizá la causa real yace en una mala dieta, una bajada de HCl del estómago por culpa del estrés, etc.
En dietoterapia, es importante saber buscar la causa del problema, contemplando al individuo por si mismo y como persona. No hay que fijarse sólo en "cómo eliminar a la bacteria, que es la patología". Hay que llegar a un estudio más profundo de la situación y dejar atrás las convencionalismos que ha despertado en nosotros la medicina.
Sabremos recetar un producto u otro, gracias a saber conectar con los remedios que buscábamos en la propia naturaleza. Hay películas que nos explican muy bien cómo en la naturaleza hay animales que buscan "antídotos" para purjarse de algo que no les ha sentado bien. Por ejemplo, los perros, que a veces comen plantas por instinto que les hacen vomitar. Es un síntoma vomitar, pero para ellos no es relamente malo en ese momento. Sacan aquello que no les ha sido beneficioso. Acompañan al síntoma para obtener una mejora de él.
La relación alimento-antídoto nos hace pensar que actualmente tenemos la intuición atrofiada a causa de que los alimentos, para nosotros, son las tortillas precocinadas de los supermercados ó las galletas de la estantería de la gasolinera. Nos hemos olvidado de que los alimentos crecen en la naturaleza, crecen de la tierra. Para nosotros, un alimento se obtiene del súper, no del huerto. Hay que recurperar esa conexión con lo que realmente nos hace amar, la energía de saber cultivar con amor nuestras tierras.
Para entender la dietoterapia con la gran importancia que realmente tiene. No
solo debe tener en cuenta las propiedades alimenticias naturales, además hay que considerar la tranzabilidad a la que se expone el alimento durante su procesado. Entre estos casos está considerado desde los métodos de cultivo, el transporte, las manipulaciones en cocina, etc. En un montón de ocasiones, hay posibilidad de alterar las propiedades del alimento y que este, en vez de ser terapéutico, se convierta en un gran enemigo. Por ese motivo, en la dietoterapia también se considera el hecho de que los alimentos estén procesados de la manera adecuada y se sigan los protocolos de higiene necesarios para no sufrir patologías posibles, que son más frecuentes de lo que nos pensamos.
Tan importante es esto para la dietoterapia, que también contempla la maximización de nutrientes y todo el potencial de la naturaleza intrínseca de un alimento. Con ello nos referimos a que, para que un alimento tenga efecto terapéutico sobre nuestro organismo, este debe ser lo más natural posible. Y ¿Cómo lo consigo? Actualmente somos muchas las personas que estamos apoyando la visión holística y natural sobre el equilibrio del ser humano. Ya no es contemplado que cada parte del cuerpo se vea afectada independientemente la una de la otra, sabemos que hay una relación entre todos nuestros cuerpos (físico, emocional, mental, electromagnético, etc.), y todos tienen que ir en sincronía. Eso se expresa ante la vida como la salud.
Hemos hablado de que la dietoterapia es, por lo tanto, una manera de alimentarse para curar una patología concreta. Pero, a su vez, puede ser una herramienta de vida para que la dieta sea un hábito permanente de salud y no sólo una manera de curar algo temporalmente.Gracias a conocer la calidad de la naturaleza de los alimentos que ingerimos, somos capaces de llenar de vida nuestro cuerpo e ir tonificando, nutriendo o depurando nuestro cuerpo cada vez que nos lo pide él. Sí, en la dietoterapia se enseña al cuerpo a pedir aquello que realmente le hace bien, aquello que necesita.
La dietoterapia es una manera de entender el mundo desde el remedio natural que nos ofrece localmente el lugar dónde vivimos. Al menos lo solía hacer cuando habían más bosques y menos ciudad. Pero bien, actualmente nuestro pequeño bosque se suele resumir en los pequeños negocios llamados herbolarios (sitios que hasta hace poco la gente se preguntaba si era un lugar de mujeres raras y brujas... y que ahora, casi todo el mundo frecuenta).
La cosa es que poco a poco conseguimos evolucionar en este campo que nos ofrece múltiples oportunidades a los humanos de desarrollar una de nuestras inteligencias más dormidas: la que nos enseñó para alimentarnos cuándo vivíamos en el bosque con otros animales.
Por tanto la dietoterapia buscará los objetivos de sanar al cuerpo a partir de la alimentación, pero contemplando todos los cuerpos como uno, con una visión holística. Y procurará que esa visión no se reduzca simplemente en un puro antropocentrismo, sino siguiendo una mirada más allà de cosmovisión.